martes, 10 de julio de 2012

Lazos

Los dos caminan juntos, con sus manos juntas, diez dedos intercalados, rozándose, fundiéndose... el compás de sus pasos parece llevar un ritmo fijo, constante. Marchan despacio, como a ellos les gusta, siempre fijándose en todo lo que ven a su alrededor, en todo lo que descubren. Y a veces se miran, y es entonces cuando sus ojos expulsan una brillantina invisible.
- ¡Espera, Espera! Quiero ver ese escaparate.
Y la deja ir, sus manos se separan, sus ojos se pierden entre el gentío de la gente que se interpone entre ellos...



Al otro lado, una mujer de unos treinta años camina sola, taconea con desparpajo, feliz, resuelta. Es el descanso de su duro día de trabajo. Maneja la correa extensible de su perra Australiana Silky Terrier beige, con poderío.
Su lazo, colocado encima de la cabeza la hace bella, incluso va a juego con la correa de su dueña. Es pequeña, sensible, adaptable, afectuosa. una perra preciosa.
- ¡Uy, qué vestido tan bonito!
justo detrás, a unos centímetros de sus piernas, se coloca ella, erguida, dispuesta a continuar la marcha. Espera órdenes.


PD: Las cuerdas, tanto físicas como abstractas, dominan, no respetan. Crear lazos de unión, y no de dominio permite que el amor aflore, que nazca, que se desarrolle... que muera...

sábado, 16 de junio de 2012

Promesas

Desde pequeño me han enseñado a que todas las promesas o juramentos que realizas debes cumplirlos. Creo que toda la gente ha sido educada de la misma forma, por eso ahora me planteo la disyuntiva de cumplir o no dicho juramento.

¿Que qué prometí? Juré amarte, juré protegerte, juré hacerte feliz, juré serte fiel, juré estar en la enfermedad y en la pobreza... pero no puedo. Quizá sea débil o cobarde, quizá sea un tonto.

Comienzo a creer que lo mejor es dejarte, que lo mejor es que sigas tu camino sin mí, sin mi compañía, sin mi amor. La eternidad era parte de nosotros, de nuestra historia de amor. Siempre pensamos en futuro, sabiendo que nuestro pasado y nuestro presente habían sido lo mejor que nos había pasado en toda nuestra vida.

¿Y ahora? Ahora, por todos esos juramentos que hice me sincero contigo. No puedo amar a alguien que no me ama, ni puedo ser fiel a alguien que no lo es. He hecho muchos juramentos a lo largo de mi vida, pero el más importante es el que he hecho conmigo mismo: "quien te ama, no te hace llorar".

Las lágrimas caen, y todo acaba. ¿Todo? No lo creo, hay cosas que son eternas.

domingo, 27 de mayo de 2012

Respuestas...

¿Dónde nos encontramos? ¿dónde nos enamoramos? donde... Amor, cariño, pasión, complicidad, entendimiento... ¡Cuántas palabras, cuántas preguntas! No había encontrado una manera para dar explicación a estos sentimientos, a estas interrogaciones de mi corazón, mi interior había palpitado amor, amor puro, amor sincero, amor leal, amor en su máxima expresión. ¿En quién me había fijado? ¿quién era la que había conseguido destrozar mi apacible y tranquilo mundo?

Ella era así, natural, con esa sonrisa amigable, con esos dientes blanquecinos nubosos, con esos ojos estrellados y azulinos, con ese pelo brillante como el oro. ¿Todo era real?

Mis preguntas eran incisivas, traicioneras, enemigas... Sin embargo, todo tenía solución, y el único medio para dar respuesta a todos mis enigmas no era otra pregunta más. Las preguntas nunca son la respuesta de nada, por ello, desde ahora y siempre diré que estoy enamorado de almas y corazones, no de cuerpos.


martes, 8 de mayo de 2012

Oscuridad


Oscuridad, sombras humanas, tinieblas formadas por una neblina azabache establecidas por una única cosa: la ausencia de luz. ¡No veo nada! ¡No puedo ver! ¿Me he quedado ciego? ¿Qué me ocurre? Parpadeo a ritmo constante, me gustaría cerrar los ojos de forma definitiva, mi corazón se ha acelerado, nunca tanto como en este preciso instante. ¿Por qué?

A lo lejos, dos únicos destellos, dos haces de luz impactan sobre mí, perennes, inmortales, puros, azulinos, redondos… Perforo la oscuridad en un intento por no perderme en la opacidad que me rodea. ¿Qué es lo que tengo delante?

No puedo acercarme a ella, tengo mis piernas paralizadas, ¡no soy una estatua! ¿Acaso no me atrevo? Soy valiente, siempre he hecho lo que he querido y más con alguien como ella.

De repente, una ilusión aparece ante mí, la figura de mi madre, muerta hace ya un año parece hablarme, pongo la máxima atención en lo que está intentando decirme:
 Esta es la mujer de tu vida.
¿¡Mamá!?
Un espasmo recorre mi cuerpo. Me muevo, como antes; ligero, seguro; avanzo solo, no recuerdo haber ordenado a mi mente que me haga acometer la marcha.

Me pongo delante, sus ojos siguen mirándome, fijos, perpetuos, felices, bueno no sé si felices, pero su sonrisa parece indicarme que es así. ¿Que señales son esas? Siento paz en mi interior.
¿Eres real?
En ese mismo momento sabe que sí.

viernes, 13 de abril de 2012

Lo que haría yo por ti

El cielo emite una sonrisa, ¿una señal? sus dagas invisibles llegan a su cuerpo calentándolo, abrasando su interior. Su corazón acelerado por los nervios del encuentro le obligan a permanecer a la espera, sus ojos intentan desconcertale. Es la estrategia elegida por un tonto como él, que espera una respuesta: sí, quiero. Ha desechado de su mente frases hechas, estadísticas relativas a divorcios, abandonos, crímenes... Sabe a lo que se arriesga, y desde luego, vale la pena.

Ella es la idealización personificada de lo que ha ido soñando a lo largo de su vida. Nunca pensó que aparecería, y menos de la forma en la que se presentó, ahí, con los pantalones rotos, las gafas a unos metros de ella, su pelo alborotado, su culo estrellado en el suelo. No recuerda la postura exacta, sólo una vaga figura sobre su cabeza. Aún así, lo que de verdad tiene clavado en su mente es ese sonido, esa dulzura del idioma del amor: el francés.

A partir de ahí comenzaron a verse, siempre bajo ese halo de mala suerte o infortunio, que en momentos puntuales han ocurrido. Cosas como caídas, accidentes a pequeña escala, comidas quemadas, situaciones vergonzosas... Sin embargo, y aunque ella siempre lo ha achacado a una conjunción de los astros ocurrida el mismo día de su nacimiento, hoy quiere demostrarla que todo en la vida puede cambiar.

¿Podrá hacer algo perfecto?

PD: El ser humano es imperfecto, pero en él hay algo puro: su alma.